¡Paz a vosotros!- dijo Jesús.
Imitándole, digo ¡Paz a vosotros, y si me permitís, una humilde opinión, desde el desconocimiento, de este relato que supone para mí, un diamante en bruto.

El libro es un antes, un durante, y un después de la vida de Luz Amparo. No puedo dejar de subrayar las pequeñas-grandes anécdotas, y acontecimientos que se reflejan en él.
Dichos y hechos de una mujer que amaba a la Vírgen más que a ella misma, cumpliendo su voluntad, dando amor a buenos, malos y extraños, independientemente de su condición y opinión. El sufrimiento supuso para ella un «regalo» desde que nació, y que sin saberlo hasta que, posteriormente, La Vírgen la habló, en 1980, para que lo ofreciera por la humanidad, como su Hijo hizo con la Cruz.
En el año1980, yo tenía 10 añitos, y siete años más tarde conocí a quién SÍ me dejó huella. La providencia quiso que un día de primavera, mi tía Minerva, asidua devota de La Vírgen de los Dolores, me presentara a una «estrella», y digo esto porque fue y es la verdad, mi verdad. El resplandor amable, y amoroso, que me desprendía, mientras tenía mi mano en la suya, no lo puedo explicar; estaba segura de que que el Espíritu Santo estaba con ella, además de su sonrisa tierna y sus atrayentes modales.
El libro cuenta UNA VERDAD, UNA REALIDAD: ¡Amparo nos enseñó a amar!, por supuesto que sí. Pero, tal y como relata el autor, con un cariño desmedido, «Amparito», se convirtió en algo más que una amiga, una hermana, una hija o una madre, gracias a SU, Y NUESTRA MADRE.
Doy gracias al escritor por darme a conocer su vida, desde sus inicios; en definitiva, presentarme a un corazón que amó… hasta reventar.
El conocimiento de la vida de Luz Amparo Cuevas: darse, darse y darse con el Corazón de pié y arrodillado, es un ejemplo para que hagamos lo que Jesús nos enseñó con aquella exclamación: ¡Duc in Altum! (Rema mar adentro y echa las redes…) Con este libro, mi corazón hace que reme y reme, aunque sea en galeras, como hizo la gran Luz Amparo Cuevas.

Mi gratitud y afecto al escritor, pues estoy segura de que «no sabe lo que ha hecho» 🙏🏼♥️☺️

Irene Calvo y Díez de la Cortina
Licenciada en Derecho
Sierva de JESÚS, MARÍA y también de Amparo.

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