
¡Qué emoción: el cuadragésimo cuarto aniversario de la primera aparición de Nuestra Madre, la Virgen de los Dolores! Ha sido uno de los aniversarios más especiales que hemos vivido y, sin duda, que la Virgen de El Escorial saliera con su manto, ha marcado la diferencia.
Víspera de la Santísima Trinidad
Un numeroso grupo de peregrinos no han querido perderse este 14 de junio, que ha coincidido este año con las primeras vísperas de la fiesta de la Santísima Trinidad, que ha añadido más solemnidad a las celebraciones. Hemos acompañando a María con el rezo de su plegaria favorita, el Santo Rosario, para después finalizar con la Santa Misa. Una doble celebración; por un lado que Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo y por el otro 44 años desde la primera vez que, en este mismo lugar, la Virgen Dolorosa eligió a Luz Amparo Cuevas para dar su mensaje a la Humanidad.
En esa primera aparición, la Madre de Dios y Madre nuestra expresó su deseo: «Soy la Virgen Dolorosa. Quiero que se construya en este lugar una capilla en honor a mi nombre. Que se venga a meditar de cualquier parte del mundo la Pasión de mi Hijo, que está completamente olvidada. Si hacen lo que yo digo, habrá curaciones. Esta agua curará».
Con estas palabras, nacía no sólo un mensaje, también un camino. Un sendero de fe, de consuelo, de oración y de esperanza para miles de personas que acuden a este santo lugar a lo largo del año buscando ese anhelo que sólo María y su Hijo son capaces de dar a los corazones de los hombres.
Gracias a todos vosotros, «Virginianos»
No queremos despedir la crónica de este maravilloso día, sin agradeceros a todos vuestra asistencia incondicional a Prado Nuevo. Gracias a cada uno de vosotros que, año tras año, seguís diciendo «si» a la llamada del Cielo, como un día hizo Luz Amparo, cuando el Señor la eligió como instrumento para transmitir sus mensajes a todos los hombres.
Gracias por vuestra fidelidad (cada uno en la medida que su situación personal le permite). Porque, sin vosotros, este aniversario no alcanzaría todo su sentido.


