
En 2026, el Sábado Santo ha coincidido con el primer sábado de abril, un hecho que no ocurría desde 2016. La Iglesia vive este día en silencio contemplativo, recordando el descanso de Cristo en el sepulcro y la espera confiada de la Resurrección. La liturgia invita a la esperanza contenida y a la unión espiritual con la Virgen.
La noche anterior, noche del Viernes Santo, se celebró la Procesión de la Soledad, que se va haciendo costumbre y en la que los fieles acompañan a María en sus Siete Dolores, evocando su camino de fe en medio del dolor y la esperanza. Este gesto devocional subraya la profundidad del duelo y la fidelidad de la Madre, preparando el corazón para la Pascua.
Este mes compartimos la hermosa noticia de la publicación reciente del primer libro sobre la vida de Luz Amparo Cuevas, una obra que revela una vida marcada por el sufrimiento, la sencillez, la entrega y un amor que transformaba los corazones. Sus dones y virtudes alcanzaron a miles de personas, mostrando que la verdadera grandeza nace de la sencillez de lo cotidiano vivido con fe.

Su ejemplo cercano y alegre recuerda que amar es el camino más perfecto . Este libro, recién salido a la luz, es un homenaje a una mujer que tocó vidas y enseñó a amar sin medida, dejando una huella espiritual que sigue iluminando a quienes se acercan a su historia. Su título: «Ella es la que nos enseñó a amar». Vida de Luz Amparo (1931-2012)
Mensaje de exhortación y llamada a la conversión
El mensaje que se proyectó en el Centro ‟Ave María” fue del primer sábado de octubre de 1997. En este mensaje, el Señor y la Virgen invitan a volver a lo esencial y a vivir con profundidad la fe. Se recuerda que las promesas divinas se cumplen y que la oración, especialmente el Rosario, conduce a la paz y a la luz eterna.
El Señor denuncia cómo muchos padres educan sólo para el mundo y descuidan el alma de sus hijos. Se advierte que la acumulación de bienes no garantiza salvación ni felicidad, y que la verdadera herencia debe ser espiritual. También se subraya que el amor auténtico implica orar por quienes nos persiguen y desprecian, porque ese amor es redención.
Se lamenta de que las almas estén tibias, que se manipule el Evangelio y que el mundo ignore los avisos divinos. Se exhorta a despertar del letargo espiritual, a no burlarse de las leyes de Dios y a amar los Corazones de Jesús y de María con sinceridad.
Finalmente, se destaca la importancia de la obediencia: quien no ama y protege a la Iglesia no puede llamarse hijo fiel. Se pide a laicos, sacerdotes y religiosas ser ‟flores frescas” y se exhorta a amar al Vicario de Cristo (entonces S. Juan Pablo II) considerado mártir por su entrega.
Después del mensaje, participamos todos del rezo del Santo Rosario. En este mes todos los misterios se han rezado en español. En la procesión del Viernes Santo los peregrinos avanzaban en dos filas ordenadas, cada uno con una vela encendida. En un ambiente de profunda devoción, todos acompañaron a la Virgen, creando un camino de luz y oración que expresaba la fe compartida y el deseo de consolar su Soledad.
Finalizado el Rosario, los braceros llevaron a la Virgen hasta la imagen del Cristo de la Reparación, acompañándola con pasos breves y solemnes, como signo de su espera confiada en la Resurrección de su Hijo.


